sábado, 20 de junio de 2009

Mi momento





El abuelo nervioso subía las escaleras.
Su respiración era cada vez más agitada y el pecho empezaba a dolerle costándole trabajo respirar.
Las piernas parecían dos columnas de mármol imposibles de mover, pero aún así consiguió levantar una y luego otra subiendo los escalones.
Sus labios estaban agrietados y la lengua los recorría moviéndose nerviosa por su áspera superficie.
Miraba hacia arriba con decisión. Subiendo un peldaño y después otro.
- Ya llega... ya llega.- Dijo una vez más.
Con sus arrugadas manos se aferraba al pasamanos para dar el siguiente paso.
Con calambres en las piernas llegó hasta arriba y tosiendo por el esfuerzo se acercó hasta el baúl.
- Ya llega... ya llega. - Murmuró.
Lo abrió y rebuscó en su interior tirando al suelo lo que le estorbaba.
Pisoteando las flores secas y objetos del suelo se volvió de nuevo rápidamente hasta las escaleras.
Allí paró un momento para tomar resuello y sin dudarlo empezó a bajarlas.
El corazón martilleaba sin cesar su pecho, y sus propios dientes apreban sus labios en una mueca de dolor.
A punto de caer rodando se agarró fuertemente haciendo crujir los nudillos, y recuperando el equilibro continuó su descenso.
Llegó hasta abajo y siguó su alocada carrera hasta su dormitorio.
Descorrío las cortinas y subió la persiana.
El sol despuntaba por encima del prado.
Cientos de rayos multicolores se extendían por el cielo aguijoneando alguna que otra nubecilla blanca.
El olor de la bruma le inundó los sentidos.
Sonriendo se tumbó en la cama.
Puso las manos sobre el pecho... y entre ellas la carta que había cogido.
- Ya llega....

El sol empezaba a entrar por las cortinas en un torrente de luz y el pecho del abuelo se paró. Su sonrisa quedó paralizada y sus ojos fijos en el techo.
Sobre sus dedos su carta.
La carta de ella.
Aún se podía leer a pesar de la vieja tinta...


"Te quise, te quiero... Y te querré para siempre"

9 comentarios:

Lobo dijo...

si yo también diria eso o al menos me gustaría.
Excelente descripción de decrepitud. Siempre queremos más.

Nayuribe dijo...

Que tierno y que triste a la vez... llegó... le llegó su hora.
besos

AdR dijo...

No sé si está bien decirlo pero...
a mí me gustaría morir así.

Abrazos.

sueño dijo...

Lobo.

A mí tambien. Y lo digo.
Gracias y vale, os daré mas. xd.

un abrazo.

Nayuribe.

Sí, creo que hay momentos que uno sabe cosas. Y debe de ser a veces terrible o esperanzador saber cuando te llega el momento de tu propia muerte.
un besazo.

AdR.

Tú dí lo que quieras hombre¡¡¡
Y claro que estaría bien. La verdad que sí.

Un abrazo.

lola dijo...

ke dificil debe de ser kedarse solo, y esperar la hora de tu muerte para poder recuperar alos ke tanto te kisieron .... yo voy hacer muy egoista pero yo no kiero morir asi , yo kiero ser la ke espera a estos ke kiero y se kedan en la tierra disfrutando de sus vidas , ya ke me encantaria morir viendo disfrutar a los demas y no ver como se me van... un beso muy fuerte sueño y sigue escribiendo asi me encanta.

sueño dijo...

A mi tampoco me gustaría ver como se van mis seres queridos.
Quizas nos guste a varios la forma de morir.. pero bueno.

Me alegro muchísimo que te guste como escribo.
Seguiré.... por supuesto.
un besazo.

Yo dijo...

Puuuuufffffffffff me has matao con esto...

Qué pena por dios...

Y qué bonito a la vez... Ains...

Solo Mujer dijo...

que maravilloso tener esa capacidad de amar y de permitirse ser amado.

sueño dijo...

Yo.

No te mueres mujer, no escribo tan mal jajaja.

un beso.

Solo Mujer.

Tú lo has dicho, así que no aporto nada porque lo estropearía.
un beso.