jueves, 9 de julio de 2009

La muerte del bufón




Lo siento pero no puedo. Lo he intentado pero no puedo. Voy a dejar de escribir unos dias. No llegará a dos semanas, lo prometo, pero si por lo menos una. Necesito desconcectar un poco. Dejar de obligarme a escribir y postear. Dejarme llevar. Lo he intentado pero no puedo. Hoy me he roto y necesito dejarme llevar. Han sido diez años... diez años con ella y duele. Casi una vida. Ya sabéis que llevo un tiempo así, y necesito unos días para mí. Os prometo que volveré pronto y seguiré escribiendo. Perdonadme si no os posteo.
Bueno os dejo con esta pequeña historia. Gracias.




El Rey parpadeó sin comprender.

-¿Cómo? -Su consejero se acercó más al oído y le susurró de nuevo
- El bufón ha muerto, Señor.
El Rey se quedó paralizado. Dejó caer la pieza de ajedrez y se puso en pié. Sin saber muy bien lo que pasaba por su cabeza se dirigió hacia los aposentos de su esposa.
Golpeando las pesadas puertas dos veces con su puño entró sin esperar respuesta.
Allí encontró a su mujer y a su hija.
Las dos sorprendidas por la interrupción se pusieron de pié inmediatamente.
- ¿Qué pasa?- Inquirió la Reina preocupada
El Rey permaneció de pié con la cara descompuesta. En un murmullo de voz pudo decir.
- Ha muerto... El bufón ha muerto.
Su hija rompió a llorar. Llevaba un precioso vestido de seda celeste. La Reina se echó las manos a la cara.
El Rey comenzó a andar por los pasillos de palacio con su mujer e hija detrás.
La pequeña no paraba de llorar.
Subiendo y subiendo escaleras llegaron hasta un aposento en la parte alta de castillo.
Un guardia permanecía en la puerta y se cuadró al ver al Rey.
Los tres entraron y encontraron el bufón en la cama, con sus manos cruzadas sobre el pecho y su traje puesto.
Lo único que no llevaba era su máscara. Permanecía a su lado, sobre la cama.
Por la única ventana se veía el cielo azul.
Parecía dormido. Su expresión era de paz. De absoluta paz.
El Rey habló. - Pero, ¿cómo es posible?, ¿estaba enfermo?, ¿porqué no fuí informado?
La pequeña apartaba el cabello rubio de su rostro y no paraba de llorar. Su madre apretaba los labios temblorosos.
-Ya hacía unas semanas que no le veía. - Dijo el Rey.
- Yo también. - Afirmó la Reina.
- Ya no jugaba conmigo - dijo la hija.

El rey bajó su cabeza.
- Quién me aconsejará ahora. Quién me acompañará en mis largos paseos. Era mi hombre de confianza, incluso más que mi consejero.
- Quién hablará conmigo de mis problemas que él solo entendía y tenía paciencia de escuchar. - La Reina a duras penas aguantaba las lágrimas.
- Quién me acompañará en mi soledad. Quien hablará conmigo hasta que yo me duerma. No me trataba como a una niña. Era su niña. - Sollozó la hija.

Los tres lloraron en silencio mientras observaban el rostro del Bufón. Quieto inmóvil. Tan lleno de vida e ilusiones hace tan sólo unos días.

- Qué terrible morir sólo. Aquí en este cuarto pequeño.- Suspiró el Rey.
- No es malo morir sólo. Es peor morir en soledad.
Los tres se volvieron y vieron la alta figura del mago que se enmarcaba en la puerta.
Los tres asintieron.
-Nunca contaba nada. - Dijo la Reina.
- A mí si me contaba, pero le costaba mucho hablar de sí mismo.- Dijo la hija mirando a su madre.
El mago se acercó a ellos.
-No le costaba.- Puntualizó el mago.
-No sabía... - Dijo bajando la cabeza.
-No sabía... y nadie le enseñó.
Los cuatro le miraban con lágrimas en lo ojos, mientras resonaban las últimas palabras del mago.

-La soledad le mató, y no sabía decirlo.

La máscara del bufón les miraba a todos con sus ojos huecos.

10 comentarios:

lola dijo...

como me duele escucharte hablar así, lo mio fueron nueve le faltó muy poco para los diez , no sé como fue lo tuyo , y ni me quiero entrometer,pero se lo que duele perder a una persona querida, tomate todo el tiempo que nesesites... pero vuelve ,vuelve por ke de verdad no sabes cuanto nesesitamos leerte algunos, ya te lo dige un dia y te lo vuelvo a repetir , entrar en tu blog es como meterse en un mundo nuevo, y desconectar un poco de esta vida que a duras penas nos toca vivir a algunos . pero todo pasa , y siempre vienen cosas buenas, tambien ahy ke pensar que aky vamos a estar solo un ratito y ese ratito ahy ke disfrutarlo, la vida no es tan larga como dicen algunos , y en ese tiempo que tenemos ahy ke conseguir hacer nuestros sueños realidad, y si en medio tenemos alguna pesadilla abrimos los ojos y salimos de ella , y luego los volvemos a cerrar y a seguir soñando. un beso muy fuerte y no te digo adios , si no asta luego. un abrazo, cuidate.

Lobo dijo...

Bonito y triste cuento. Amigo te entiendo demasiado bien, por que he pasado por ello, y ahora digamos que no son 10 años, pero no se, el dolor pasa tan lentamente que parece eterno, pero no lo es. El dolor pasa, y la vida ciertamente es corta, quizás demasiado.Para algunos más. te dejo una frase qeu tengo en la cabeza, la leí esta mañana y es de un jefe indio americano. Intentare no fastidiarla mcuho.

"Cuando te despiertes, inspira el aire del nuevo amanecer profundamente, llenate de su luz, y te dará fuerzas para todo el día"

Hay otra relacionada con la vida, esta creo que es del famoso Toro Sentado.

"La vida es tan corta, como el resoplido de un bufalo".

Ánimo.

Aldahara Amaranta Soraya María Ana Belén Amadhys dijo...

te voy a echar de menos,pero entiendo que tengas que tomarte un tiempo, asiq espero que cuando vuelvas estes mejor, y si necesitas algo aqui estoy,un besazo

AdR dijo...

Diez años no pasan volando. No son un suspiro. Ni se van en el mismo espacio.

Pero ahora lo que tienes que hacer es mirarte dentro, pero mirando fuera a la vez. Tú vuelve cuando estés preparado y te sientas a gusto.

Esto de escribir por aquí no debe ser una obligación, ni tampoco el comentar.

Siéntete libre, lo eres, y estoy seguro de que antes lo eras.

El bufón se fue sonriendo.

Abrazos.

Nayuribe dijo...

Mi pésame sueño, que se muera alguien muy cercano es muy doloroso... yo perdí a mi hermanito hace ya muchos años.
Ten fuerza, pero llora y haz todo el duelo que necesites.
Te mando muchos abrazos y besos.

PD: Me encantó el cuento, aunque me hizo un nudo en la garganta.

Verónica (peke) dijo...

La muerte de un bufon, el que llevamos cada uno dentro de nosotros... soledad infinita entre lineas...

besotes de esta peke.

pd. te espero como siempre por mi rincon con tu taza de cafe, si gustas....

Porcelain Dollie dijo...

Ánimo, es cuanto puedo decir. u.u

Alma dijo...

Aprendieron el Bufón, el Rey, la Reina y la Hija la lección?
Quizás su vida y su muerte no eran más que un trámite, algo necesario para enfrentarse con nueva sabiduria a su siguente vida.
O quizás perdieron su única oportunidad.

Por si acaso, mejor ser felices.

Preciosa historia llena de posibilidades.

sueño dijo...

Sólo puedo daros las gracias a todos y cada uno por vuestras palabras de ánimo y haberos molestado y perder vuestro tiempo para hacerlo.

Gracias. Muchísimas gracias.

Yo dijo...

Diez años... madre mía... Lo siento mucho :(

Espero que estés algo mejor, dentro de lo que cabe, claro... que diez años no es precisamente moco de pavo...

Mucho ánimo.

El cuento del bufón es precioso. Parezco tonta, na más que hago decir lo mismo... pero es que, exceptuando el del conductor, no puedo decir otra cosa de tus escritos. Yo me sabía otra historia de un bufón y una reina... O mejor dicho, de un bufón que no se daba cuenta de que, en realidad, nunca fue bufón sino rey desde el principio...

Un beso