lunes, 27 de julio de 2009

Mi padre

La carta del hospital, abierta, descansaba sobre la mesa.

Me acerqué a mi padre que estaba sentado en su sillón al lado de la ventana. La brisa levantaba el visillo y parecía querer tocarle su rostro arrugado. Parecía dormido.
Me senté en el sillón de al lado acurrucando los pies, y me quedé mirándole.
Su piel estaba muy agrietada por los años trabajados de sol a sol en el campo. Siempre había sido muy moreno.
-¿Qué miras? -Habló sin abrir los ojos. Parecía mirar la ventana a través de sus párpados.
Sonreí. -Al padre más feo del mundo.
El también lo hizo. Giró su cabeza y abrio sus ojos. Aún eran increíbles. A pesar de los años y las cataratas mi padre tenía los ojos mas bonitos que había visto en mi vida. Tenían una dulzura y una limpieza al mirar que te traspasaban.
- ¿Qué tal papi? -. Hice un esfuerzo para contener las lágrimas.
- Bien, hija bien. Has venido hoy muy pronto, ¿no?.
- Sí bueno, hoy no doy clases, hay huelga.
Mi padre sonrió como sólo el sabe sonreir.
Se volvió a quedar mirando la ventana.
- ¿Tú crees que hay algo después, niña?
La pregunta me pilló de sorpresa y me hizo acurrucarme más. Mi padre había sido un trabajador del campo, pero eso no quería decir que fuese tonto.
- ¿Te refieres a algo así como la reencarnación?
Mi padre hizo un mohín con sus labios.
- Por ejemplo.
Creo que no papi, creo que todo acaba... cuando....- Se me hizo un nudo en la garganta.
Mi padre me volvió a mirar, y juraría que sus hermosos ojos estaban húmedos.
- Estás muy equivocada niña. No digo que haya un Dios o algo. Pero nada muere. Simplemente cambia. Seremos polvo o cenizas que alimentaremos plantas o animales que a su vez seguiran su cadena. Y en todos ellos habrá algo de nosotros.
Yo no podía apartar mi mirada de él.
- Ah bueno, pensé que te referias al alma o algo así.
- Si nuestro cuerpo no muere, se transmorfa simplemente en otra materia, ¿como se puede negar la existencia del alma?
Miré por un segundo la carta con los resultados médicos y rápidamente aparté la mirada temiendo que él me la hubiese seguido.
- Pero el alma es como el aire... no se ve, papá. No se... es algo inconsistente. Nuestros deseos, amores, rencores, raciocinio... Todo nuestro ser está en nuestro cerebro. Y si morimos, él también muere con lo que somos o fuimos.
Desde la venta abierto nos llegaban los sonidos de la calle.
- Hasta el aire es algo. Y si una máquina se apaga, ¿acaso esa máquina no existe? sólo deja de funcionar. ¿Y si a nivel molecular nos transformamos o algo de nuestro "ser" va a otro ser vivo y allí vivimos de nuevo? - Mi padre me miraba sin perder su sonrisa. Hizo una pausa para beber agua y dejando nuevamente el vaso en la mesita continuó. - Puede ser que mis cenizas alimenten una planta... y esa planta un ciervo, y quizás ese ciervo tenga parte de mí. Muy primitivo pero así será.
- Y si yo me como ese ciervo, ¿te como a ti? jajaja.
- Exacto... hasta que la cadena por lo que sea se para en el ser vivo elegido, o quizás en un ser humano no haga falta eso.
- ¿porqué?
Mi padre se inclinó un poco. - ¿Acaso no lo ves, no te ves? Tú ya eres yo como parte de tu madre.
- ¡Pero eso no es reencarnarse, estás haciendo trampa!
Mi padre rió con una carcajada cristalina. Fué la última vez que le oí reir.
Volvió a apoyar la cabeza y a cerrar los ojos. Se le notaba cansado.
- No sabemos nada hija. Realmente no sabemos nada. Creemos que lo sabemos todo y cada día descubrimos algo que echa por tierra lo que dábamos por cierto. Hay fuerzas que la ciencia desconoce y como no puede nombrar ni etiquetar, pues las aparta.
Quedó en silencio.
Yo permanecí allí. Callada, a su lado. Con alguna que otra lágrima que me caía por la mejilla.
- Te quiero mucho papá. - Conseguí a decir.
Sus labios se movieron levemente.
- Yo también hija, más de lo que te puedas llegar a imaginar. No me eches de menos, recuerda lo que te he dicho.
Entonces abrió sus ojos y me miró con su mirada traspasándome.
- Junto a tu madre, has sido lo mejor de esta vida mi niña.
Rompí a llorar y le abrazé.


Cinco meses después nació mi hijo. Le llamé David, tiene su misma carita. Se le parece mucho en la nariz y las facciones. Lloré como una cría cuando me lo trajeron, pero realmente lloré más cuando al segundo día otra madre vino a la sala con su bebé y le empezó a dar el pecho. Su hijo se llamaba Tomás. Y cuando lo miré rompí a llorar y no pude parar en toda la tarde. El bebé me miraba con sus hermosos ojos. Los ojos de mi padre... y juraría que me sonreía.





Pd. El video mejor no verlo, y sobre el minuto tres y pico se le va la pinza jajajaja. Pero bueno, es simplemente increible y maravilloso como canta.




Espero que haya alguien
Que cuíde de mi
Cuando muera, cuando me vaya

Espero que haya alguien
Que libere mi corazón
Que le guste sostenerlo cuando esté cansado

Hay un fantasma en el horizonte
Cuando me vaya a la cama
¿Cómo podré dormir al llegar la noche?
¿Cómo descansará mi cabeza?

Oh, estoy espantado del lugar que hay
Justo entre la luz y ninguna parte
No quiero ser el elegido
Allí abandonado, allí abandonado

Hay un hombre en el horizonte
Que desea que me acueste
Si sucumbo a sus pies esta noche
Permitirá que descanse mi cabeza

Así que hay una esperanza de que no me asfixie
O de que quede paralizado por la luz
Y como un regalo caído del cielo, no quiero irme
Al final del horizonte

Espero que haya alguien
Que cuide de mí
Cuando yo muera, cuando yo parta

Espero que haya alguien
Que libere mi corazón
Y que me abrace cuando esté cansado…

8 comentarios:

Nayuribe dijo...

Excelente historia, muy sabio el padre de aquella muchacha... espero q se haya convertido en mariposa o en pez... y que siga vivo en esos animales.
besitos

Verónica (peke) dijo...

Magnifica la historia, la he leido en varias ocasiones para disfrutar de su profundidad...

besotes de esta peke.

pd. te espero por mi rincon con una taza de cafe, si gustas...

Lobo dijo...

Está muy bien muy emotiva, y directa. Como tu.

sueño dijo...

Nayuribe.

Gracias, es cierto. Era un hombre muy sabio, porque la sabiduría no la dan los estudios. Y siempre he defendido que los trabajos no identifican a las personas.
un beso.

Verónica.

... muchísimas gracias¡¡¡¡
Y era mas larga, pero no cojía. La verdad que el tema da para mucho.
un beso.

Lobo.

Breve y conciso... como tú xd.
Gracias tio. Es un placer leerte aunque sea en un post. No te "pierdas".
un abrazo.

lola dijo...

Ojos que nos miran, sonrrisas que nos hacen recordar minutos vividos con esas personas que ya no estan presente en nuestras vidas, gestos que nos traen añoranza... muy bonita manera de seguir vivos en esta vida....un beso sueño me alegra de ke vuelvas a estar por aqui.

sueño dijo...

Lola.

Gracias lola. La verdad que yo también me alegro de haber vuelto.
Se echa de menos esto.

Un beso.

AdR dijo...

El aire se lleva y otorga muchas cosas, por inmaterial que sea... lo invisible siempre es lo esencial para la vida ¿no? :)

Abrazos.
P.D.: Sí que se le va la pinza, sí :D

Yo dijo...

Precioso y conmovedor texto :). Si ya lo decía yo... cuando no te posee el conductor psicópata da gusto leerte :D

Te dejaré un abrazo ahora, por variar... XD