jueves, 1 de octubre de 2009

El fin de mi vida


“No me gustan los hospitales ni los médicos. Me siento como un pelele o un muñeco de trapo en sus manos yendo y viniendo a su voluntad. Es como si me despojasen de mi propio ser y de mi entidad y pasase a ser sólo un cuerpo enfermo. Mañana … mañana me sentiré así. Y lo odio”



Sus labios comenzaron a temblar.
El cirujano se quitó su estúpido gorro multicolor en un gesto abatido. Sus ojos eran un poema. Cabizbajo salió de la habitación diciendo algo que ella no alcanzó a comprender.

Su corazón parecía haberse detenido, porque no lo sentía. Era como si de pronto la hubiesen metido en una burbuja de cristal aislada de todas las sensaciones del mundo exterior. Como si la hubiesen recubierto de algodón blandito que le impidiese tener contacto físico y sensorial con todo. La megafonía le llegaba lejana, a cientos de kilómetros.
Ella seguía mirando la puerta. La miraba sin verla. La miraba como queriendo que aquel estúpido volviese a entrar con su maldito gorro de color gritando que todo había sido una broma y lanzándole un serpentín hacia su cara perpleja.
Sus labios temblaban ya perceptiblemente y era como si un peso enorme le aprisionara el pecho. Su boca estaba completamente seca, absolutamente privada de la más mínima humedad. Su lengua parecía un trozo de carne muerta y enorme que le molestase incluso para respirar. Su pecho se empecinaba en bajar y subir rapidísimamente aunque apenas cogiese aire en cada inspiración. Su vista parecía haber formado un túnel con la punta de ese tubo en la puerta blanca. Cada vez su visión se hacía más y más negra y el tubo más pequeñito.
Sin ni siquiera darse cuenta de que estaba a punto de sufrir un desmayo, dio unos pasos hacia atrás y dejó caer el cuerpo en la silla. La misma silla que aún guardaba su calor. El calor de la hora que llevaba allí esperando noticias. El calor de la vida…
Su pecho seguía su carrera desesperada por coger aire, y su boca se abría también en un vano intento de coger oxígeno y evitar el desmayo.
No podía ser. No podía ser, era imposible. Ayer durmió con él. Abrazada a su cuerpo desnudo. Sintiendo su calor. Sintiendo como sus brazos rodeaban su pecho y como en una suave marea, seguían el ritmo de su respiración hasta quedar ella misma dormida. Oliéndolo, sintiéndolo.
Y por la mañana se había despedido de él besando sus labios. Sintiendo el olor de su colonia que le acompañó hasta que llegó hasta el coche. Sintiéndose feliz cuando los rayos calentaban su rostro, y al llevarse la mano a la cara… Volvió a olerlo.
Cientos, cientos de recuerdos se le agolpaban en la mente. Su sonrisa, sus oyuelos al sonreír. La fuerza de sus brazos cuando la levantaba a peso por el aire. Sus ojos profundos que le sonreían a veces y la amaban otras. Su mirada penetrante y seria cuando hacía el amor con ella. Pensó en la casa, en sus cosas personales, su portátil, su consola, su maquinilla de afeitar, su ropa, su gel de baño.
Pensó en su cuerpo inerte y privado de vida; Frío sobre una camilla de hospital. Ese cuerpo que ella amaba, roto, desprovisto de vida. Ya no podría apoyar ella su cabeza sobre el pecho de él cuando se durmiese, ya no vería erizarse su vello cuando ella lo acariciara, cuando le soplara en la nuca.
¿Y por qué no podía llorar?, a pesar de todo lo que estaba sintiendo, ¿porqué?
Su boca se abría intentándolo y su garganta empezó a lanzar pequeños estertores como si quisiese gritar y le fuese imposible.
Se agachó sobre sí misma y al presionar su pecho con las rodillas el aire por fin salió de su boca y gritó. Gritó como jamás lo había hecho. Vaciándose de su propia vida martirizada por sus propios recuerdos.
Y así permaneció un rato gritando hasta que su propia voz se fue extinguiendo. Como sus propias ganas de vivir.
Cuando fue consciente de dónde estaba y qué había pasado… buscó su bolso y cogió el móvil. Estaba apagado porque se había quedado sin batería en el trabajo. La había avisado allí su suegra que no podía ir, porque estaba en otra ciudad.
Rápidamente cogió el cargador que llevaba para casos de emergencia y buscó un enchufe para cargar el móvil y llamarla.
Seguro que le entrarían varias llamadas de ella. ¿Cómo se lo iba a decir, cómo?
¿Qué hacía él a esas horas fuera del trabajo, qué hacía conduciendo?
Enchufó el cargador y encendió el móvil marcando el pin.
Esperó unos segundos que buscase red.
Pitó. Había entrado un sms.
Lo abrió y quedó paralizada. Era de él. Decía.

“Hoy salgo antes, yo te recojo mi niña. Nos vamos a cenar y luego a casita… jeje. Te querré hasta el fin de mis días”.

Y entonces si pudo llorar.

9 comentarios:

Yo dijo...

Pufff... destrozada me has dejao... :'(

Un beso. No me preguntes por qué, pero imaginé que tendría un sms suyo...




Alma de cántaro, ¿cómo se te ocurre poner ese nombre de post hoy? Me he llevao un susto... Anda, anda...

Ignea & Josune dijo...

...que triste y a la vez que bonito.
La vida tiene esos giros crueles e imprevisibles con los que nos baja de una patada de las nubes rosas o los dias grises.
Me ha encantado...pese a que se me quedado una lagrima atascadilla.
Muy chulo el texto...Jo, que pena.
Y encima el cabron destino le deja ese guiño macabro...de siempRe te querre.

lola dijo...

.............. lo sientopero no se como se escribe lo que sentí al leerlo . un abrazo .

Nayuribe dijo...

aaaah me dejas muy muy triste y absorta en mis pensamientos...
Y saber que podría ser verdad, me da miedo pensarlo...
¿Porque tienes que ir al hospital?
Espero que tooodo salga bien.
besitos

sueño dijo...

Yo.

Umm creo que desjarte destrozada es bueno, quiero decir.. que te ha gustado. xd.
Sí creo que es algo previsible.. pero no quita esa tension de saber que le pone.

ayyy lo sientoooo esque pues el mismo título que lobo y tuve que cambiarlo a toda prisa. Ni me dí cuenta del significado .....

;-)
me perdonas???

un besazo.


Ignea.

Sí, a veces la vida se empeña en darnos una buena ostia cuando mas a gusto estamos, es cierto.
Es como recordarnos nuestras miserias jeje.
Muchísimas gracias, me alegro en serio que te guste.
Sí lo del sms.. pufff a mi me pasa y madre mia
un beso.

lola.

Que me tienes preocupado tu¡¡¡¡¡
No sueles ser tan escueta, pero a veces es cierto qeu no sabemos qué decir. Al menos parece que te ha "llegado".
un besazo niña, y ánimo.

Nayuribe.

Tú lo has dicho, esque puede ser real como la vida misma.
Quizás esto nos haga valorar más lo que tenemos, o apreciarlo.
Porque realmente, estas cosas pasan.
Un beso.

emperatriz dijo...

Wuoofff

Qué tio, no dejas de sorprenderme.
La verdad es que es una entrada preciosa. Al principió me desubiqué, pensaba que la que se moría era ella xd, por eso del tunel y de no sentir nada.
Pero luego vas avanzando y desvelando la realidad muy bien.

Para mí sobre lo de la suegra, ( como que es una palabra fea, no sé...)

Pero por todo lo demás, muy triste, pero bien escrita y sobrecogedora.

( Qué fue de tu promesa de finales felices??????????)

Besos

sueño dijo...

emperatriz.

Ayyyy gracias¡¡¡¡¡
Sacar de tí palabras de halago públicamente es difícil jajaja. Es bromaaaaa. xd xd.
Me alegro que te haya gustado, no sabía si logré describir bien las sensaciones que sientes cuando te dicen que alguien ha muerto. Creo que todos hemos pasado por eso. Y ni quiero pensar qué será cuando te digan que es tu pareja. Y más así... de repente.
Es cierto que a mí lo de la suegra también me rechinaba un poco. Pero bueno, lo dejé porque es real como la vida misma jeje.
Gracias de nuevo... y
finales felices?? jajaja. tranquila llegaran, pero pronto vendra el conductor V.
Sí lo siento Yo, está al caer jajaja.
Te prometo algún final feliz.xd

Un beso hermanilla

Lobo dijo...

Pués a mi me ha encantado el final, el punto del msm, es buenisimo. Tanto que me ha arrancado una sonrisa. Muy bueno sueño. me recuerda a algo qeu escribímos hace mucho tiempo, pero creo que esta vez es mejor.

PD:aunque yo habría puesto un MSM mucho más cabrón, estilo de otro nombre de mujer que no era el suyo y un te quiero. Amigo ese hubiera sido un final realmente jodio, para mi el que has puesto es un final feliz o politicamente correcto (Empe).

sueño dijo...

Lobo.

Macho asi no se puede, jajaja.
Pues mira, me alegro que te haya gustado jeje.. ya ves, viniendo de ti, es .... ays. jaja.
Si Poe levantara la cabeza.

Qué era lo que escribimos?, no me acuerdo. Más que lo intento, se pierde en las brumas del tiempo, (Aquí Yo se descojonara con lo del tiempo por lo de viejos), y Empe, me gritará que esque no escucho cuando la gente habla xd.

En cuanto a lo del final.. hombre si pongo eso, supongo que el final ya ves.. a todo el mundo se le hubiera quedado cara de pasmo, pero te digo yo que no me lee ni cristo bendito jajajaja.
Que mira a Clive Barker, más cabroncete que ese... y se como los mocos comparandolo con Stephen xd.

Hombre.. muy feliz no es el final, y politicamente correcto... pues supongo que si jeje.
vale tio valeeee ya me cargare a alguien en el concuctor, no desfallezcas.