lunes, 2 de noviembre de 2009

Viaje de vuelta







Llevo en mi mano aún el móvil, y pegados a él recuerdos de la conversación reciente, entrecortada por mis intentos de poder respirar al llegar a la carrera luchando contra el tiempo... Pues éste no espera.

Avanzo por el pasillo buscando mi número de asiento, pero al no encontrarlo decido volverme, ante la mirada perpleja de los viajeros que me ven pasar varias veces por el mismo sitio.

Llego a un pequeño vagón intermedio, en el cual no hay absolutamente nadie, y me dejo caer en un asiento pegado a la ventana. Lo reclino al máximo y dejo caer mi cabeza cerrando los ojos.

La adrenalina aún recorre mi cuerpo movida por mi corazón. La creciente velocidad del tren hace que me balancee de un lado a otro suavemente.
Antes de dejarme vencer por el cansancio me pongo los auriculares del móvil, activando la radio. El cadillac solitario de Loquillo está terminando.
Escribo un mensaje de disculpa por mi precipitada carrera y ausencia de despedida.

El sueño empieza a vencerme a la vez que el tren empieza a coger velocidad. “Próxima parada, Osuna”, anuncia la megafonía. No leo el cartel porque permanezco con los ojos cerrados.

La emisora se pierde entre ruidos y abro los ojos para buscar otra que pueda oír. La encuentro y miro el paisaje a través de la ventana.

El cielo y las bajas nubes están pintadas en un delirio de ocres producidos por el sol feneciendo. Mi mirada queda automáticamente atrapada por lo que ve a través de ese cristal y apoyo el codo en la ventana y mi mano en la cabeza.




La música suena, y mi vista se pierde en esa marea roja que cubre el horizonte. Los recuerdos del día me vienen vívidamente; Risas, imágenes, palabras, miradas, olores y sabores que revolotean por mi cabeza.

El cielo se va oscureciendo poco a poco, y los ocres cada vez son más oscuros y los azules negros. Pero allí empieza a destacar ella. La luna. Pequeña pero preciosa.
Mi cuerpo poco a poco se va relajando, aunque no puedo dejar de mirar el cielo hipnotizado por lo que veo.

A medida que la noche avanza, ella va ganando en intensidad y presencia. Me imaginaba el Sol en el otro extremo de la Tierra, iluminándola. Pero quiero creer que ella brilla por sí misma. Que no necesita de nadie para destacar su belleza.

Y cuando la noche fue total. Su brillo aumentó. Era pequeña y redondita y seguía el camino del tren trazando unas líneas imaginarias en la noche.
Debido a la fuerte iluminación del tren en el cristal ya solo veía reflejado el interior de éste.
Pero allí, en todo lo alto, permanecía ella. Acompañándome en mi camino.
A veces quedaba entre las dos líneas de fluorescentes reflejados y parecía uno de aquellos juegos antiguos en el cual una pelota era golpeada por dos palitos.

El tren al girar provocaba su desplazamiento y ella trazaba elipses, a veces líneas rectas, otras parábolas… otras se quedaba completamente inmóvil en el cielo. Y unas pocas… se apagaba por unas milésimas de segundo cuando un árbol o casa la tapaba. Y mi corazón se encogía porque ella me hacía compañía en ese viaje de vuelta.

Un fuerte “déjà vu” me acompañaba al verla. Una llamada hace meses y la misma luna bajo distintos cielos. Dos miradas viendo lo mismo en un momento.

Y durante las más de tres horas de vuelta me hizo compañía. A veces se perdía y yo seguía mirando hacia el cielo esperando pacientemente que volviera, porque sabía que lo haría. Y siempre lo hacía. A veces me quitaba los cascos y renunciaba a la música, pero no podía renunciar a ella. La seguía viendo bailando en la noche, con sus pequeñas manchitas en su rostro.

Y diréis que es una tontería. Pero me acompañó en mi soledad y con mi silencio. Y a veces dejaba de mirarla pero cuando volvía mi vista a la ventana, sonreía. Porque allí estaba ella.

Al llegar a Granada, y bajar del tren, le lancé una última mirada, y le di las gracias.

Sí decidme loco, pero lo hice.

Bécquer decía. “La soledad es muy hermosa… cuando se tiene a alguien a quien decírselo”

Y yo esa noche… hablé con ella.



"Esta historia es real, y protagonizada por mí. Las fotos son también las que hice en ese tren y la canción también llegué a oirla"

12 comentarios:

Yo dijo...

Pufff... esto deja muy en pañales la entrada que tengo pendiente de redactar...

No sé cómo lo haces pero le imprimes belleza a lo más cotidiano. Hasta algo tan mundano como viajar en tren parece hermoso desde tus ojos.

Mmmm... tal vez podría enfocarlo así. Narrar la vuelta. Aunque me saldría una entrada tremendamente corta. Algo así como:

"Sus intentos por iniciar la lectura fueron vanos, sintió el escozor del cansancio en sus ojos y guardando el libro en el bolso... Zzzzzz... Zzzzz...

Desde el más allá de los asientos de delante, una voz la llamaba. El revisor acababa de entrar en el vagón. Debía buscar su billete. Avergonzada por el careto que debía tener, sonrió al revisor enseñándole el billete y antes de que pudiera guardarlo de Zzzzz... Zzzz..."

Jajajajajaja

No fue tan así, pero no dista mucho de la realidad jajajajaja. Lamentable, lo sé...

India dijo...

Hmmmm... has pasado buena tarde?... Yo me atrevería a decir que sí, a que esa tarde, o esta tarde fuiste/eres feliz... :) Disfruta de esos momentos ;) Me alegra sentirte contento, porque lo estás verdad? Muchos besos!

La Maga dijo...

Durante toda la lectura, reemplacé la imagen de la luna, por el de una mujer.

Prueba y verás que es pobible ¿Acaso pensabas en una?

((Un beso))

CalidaSirena dijo...

Una pasada, me ha gustado muchísimo tu post..
Un viaje que he seguido en cada momento que has narrado..
Un beso muy cálido

Lobo dijo...

Si, a mi me gusta también tu forma (Emocionante) de contar las cosas, y la canción muy bien elegida. Parece que hasta los cristales del tren esten impolutos.

PD: Anque la versión de Yo es mucho más realista. XD.

Yo dijo...

Pero realista Lobo, si no pregúntale a mi hermana y a mi cuñado que te lo podrán confirmar jajajaja

lola dijo...

jaja una vez mas as conseguido reflejarme en tu historia, pero yo no iva en tren iva en bus, escuchando musica con mis cascos y en direccion opuesta a ti. pero tu luna era mi luna y de distintas formas pero a los dos nos acompaño. nunca estaremos solos si nosotros asi lo queremos....

un beso.

Mary dijo...

Precioso.
Me alegro de haberte encontrado.

Y haces mención a mi palabra favorita: "sueños"

Me encanta la soledad, nos da permiso para conocernos y el reloj nos da más tregua que acompañados.

Un beso

Mary dijo...

...Y la cita de Lorca...una gran verdad.

besos

sueño dijo...

Yo.

Anda anda. No seas modesta, luego veras cuando la hagas tú, nos quedamos todos flipados. Lo que no sé es como tardando tanto luego recuerdas tantos detalles, y conversaciones etc.
(bueno si la haces como habitualmente xd)

jajajaja. La verdad que me iba a cordando, y pensaba, puff tiene que estar frita en el tren xd.
no me equivoque jeje. valeee no tiene merito.
Seguro, seguro qeu si tu haces tu viaje de vuelta, también nos muestras algo interesante aparte de ese "sueñecillo".

un besazo.

India.

jeje, bueno... aparte del cabreo de perder el texto cuando ya casi lo tenía, y de borrar luego otros casi 5...
sí, creo que tienes razón. Era feliz.
Porqué lo dices?? se nota?? xd.
un besazo niña.

La Maga.

jajajaja. ay ay..

................


Calida Sirena.

Muchísimas gracias. Me alegro que te haya gustado.
Un beso para tí tambien.


Lobo.

Es coña lo de emocionante?? jajaja.
Y los cristales bueno.... es mi cámara que quita hasta el polvo xd.

Pd. Oyeeeee que lo contado por mi es 100x100 real ;-)
Un abrazo.

lola.

A punto estuve yo de tener que volverme en autobús porque casi pierdo el tren.
ejem.. verdad Yo?? jajaja.

Es curioso que hiciéramos el viaje en direcciones opuestas. jeje.
Y sí, esa luna nos acompaño a los dos.
A veces... sólo hay que mirar hacia arriba para no sentirse solo.
Hoy la luna es inmensa y bellísima.
un besazo.

Mary.

Muchísimas gracias por pasarte.
Pásate siempre que gustes, y quieras.
Me alegro que encima te haya gustado mi "viaje".
Yo simpre digo que en la soledad y el silencio, nos escuchamos a nosotros mismos.

Un besazo.

Amy dijo...

hola Sueño, me ha gustado tu relato, es hermoso. Puedo sentir a través de tus palabras lo que describes, y notar el vaivén del tren, y el frío del cristal de la ventana.

Fue una pena no haberte conocido, si no hubiera tenido que hacer un trabajo que tenía que tener entregado para ese mismo día hubiera ido. Bien sabe Yo que no me piedo una y me apunto a todas XD

sueño dijo...

Amy.

Muchisimas gracias, por tu comentario y por pasarte.
Me alegro que lo hayas "vivido" paso a paso. La verdad que intenté transmitirlo así, y aunque se me quedaron muchas cosas en el tintero... así lo viví y así quise contarlo.
En cuanto a lo otro, no te preocupes, hay ocaciones como días.
Yo también tengo ganas de hacerlo, verás como se tarde mucho menos de lo que pensamos.
Un beso y gracias de nuevo.