jueves, 31 de enero de 2008

Lágrimas

Si la esperanza muere en una lágrima...

- ¿Porqué dices eso, abuelo?
El abuelo miró a su nieta acariciando su mejilla.
-Porque estoy recordando... -y sonrió.
-¿Y es malo recordar?
una pausa.
-No hija, no. Pero duele. -la vista del abuelo se perdía en alguna parte. En alguna parte de su mente. En algún rincón de sus recuerdos.
-Yo he llorado muchas veces.- dijo la nieta.
-Ah, ¿sí?
-Sí. Pero no entiendo qué es la esperanza.
El abuejo bajó la vista.
-Cuando la pierdas lo sabrás... porque en tu vida nunca habrá tanto dolor.
Cogió la mano de su nieta entre sus grandes dedos.
-Yo la perdí una vez, cuando perdí a tu abuela.
La nieta lo miraba con sus grandes ojos fijamente.
-¿Perdiste a la abuela?, ¿dónde?.
Una sonrisa se dibujó en sus labios.
-La perdí para siempre el día que mis miedos dominaron mi alma
La chiquilla se sentó en el suelo, con las piernas flexionadas.
-Y, ¿porqué tenias miedo abuelo?.
-A ser feliz, hija, a ser feliz. -El abuelo de nuevo tenía la mirada perdida en el infinito.
La niña, jugaba con la arrugada mano de su abuelo.
-¿Pero como se va a tener miedo a ser feliz?, a mí me gusta mucho ser feliz y no me da ningún miedo.
Los ojos de viejo se humecedieron
-Eso mismo me he dicho yo cada día, cada hora, cada minuto del los días que me sigo arrastrando recordándola. Que porqué la perdía por miedo. Por un estúpido miedo que ahogó mi esperanza.
-Abuelo hoy estás muy raro. -y la niña sonrió con una sonrisa franca.
-¡Verdad!, tienes razón hoy estoy muy raro.
Detrás de ellos alguien se movió con un plato de sopa en la mano.
-¿Mira abuelo!, ¡hemos encontrado a la abuela!- y una gran carcajada nació de la boca de la niña.
El abuelo levantó la vista y miró tristemente a la mujer que estaba en la mesa con el plato humeante de sopa.
Sonrió y bajó la cabeza y la cogió entre sus manos.
-Me arrepentiré toda mi vida. -susurró entre sollozos. -
Miró a su nieta y en un hilo de voz dijo:
-No es abuela la que el nombre recibe.... si no la que engendra a la madre de la nieta.
La niña lo volvió a mirar con cara extraña, y sin decir nada se levantó a tomar la sopa.

Si la esperanza muere en una lágrima....

¿Porqué?...

¿Porqué?...

Si la esperanza muere...

nace el miedo

y

muere...

muero.

2 comentarios:

Lobo dijo...

Muy intenso, y para ser tuyo es bastante duro, xd.
Me ha gustado mucho y más la segunda vez que lo he leído.

emperatriz dijo...

La verdad es qu eme recuerda mucho a mí, a mi forma de ecribir, no tanto por la técnica, como por el tema y la forma de tratarlo.
En fin, muy bonito, me alegro que escribas, y no pares...

un besazo hermano sueño