martes, 23 de septiembre de 2008

Mira mi corazón

 

VIDE COR MEUM

 

 

 

(Tomo prestadas estas palabras)

Chorus: E pensando di lei
Mi sopragiunse uno soave sonno
Ego dominus tuus
Vide cor tuum
E d'esto core ardendo
Cor tuum
(Chorus: Lei paventosa)
Umilmente pascea.
Appresso gir lo ne vedea piangendo.
La letizia si convertia
In amarissimo pianto
Io sono in pace
Cor meum
Io sono in pace
Vide cor meum


Las palabras de Vide Cor Meum fueron tomadas del primer soneto de La Vida Nueva de Dante, donde describe sus primeras incursiones en poesía. Vide Cor Meum trata sobre el primer soneto en el que Dante describe una visión que ha tenido y pide ayuda en su interpretación. Como él lo cuenta, cuando tenía 9 años se enamoró locamente de una niña a la que llamó Beatrice.Sólo la vio pasar pero pronto se obsesionó con ella. Nueve años después vuelve a verla. Esta vez ella le dice "hola" y el Amor abruma al pobre Dante, que vuelve a su habitación y "pensando en ella un dulce sueño lo venció". Luego tiene una visión del Amor sosteniendo a una mujer (Beatrice) envuelta en un velo. El Amor dice: Soy tu amo. En una de las manos del Amor hay un corazón en llamas y le dice a Dante: "Vide cor tuum: mira a tu corazón". El Amor despierta a Beatrice y le ofrece el corazón en llamas de Dante, que ella de mala gana come. El Amor, luego, se pone triste y se lleva a Beatrice consigo al cielo.


Dante nunca cuenta qué significa esto. De hecho el soneto tiene varias interpretaciones. Una de ellas es la de un gran amigo de Dante, Cavalcanti, que sugirió que enamorarse era, del lado de la mujer, un triste episodio y quizás el preludio de su muerte.

 

 

Usé estas palabras y esta música en un momento muy amargo de mi vida. Y espero no tener jamás que usar algo así, para algo mínimamente parecido a aquello.

La verdad que la frase mira mi corazón, encierra mucho dentro de sí.

En estos momentos yo la uso, o me apropio de ella, para que vosotros veáis, en él, lo que quizás mi bocaza a veces no sabe transmitir, explicar, razonar, o dar a entender. Porque una boca puede equivocarse, o no saber explicarse simplemente, por los nervios, prisas, malentendidos, etc. Pero un corazón... creo que un corazón no miente. Lo que hay es lo que hay, como se diría vulgarmente. Si te asomas por una ventanita, y miras en su interior, te harás una buena idea de lo que ese corazón mueve.

Por eso creo que la frase no puede reflejar mejor mis intenciones en estos momentos. Quiero que miréis mi corazón, y que él os hable.

No quiero hacer daño a nadie. A nadie....

Como bien me han dicho, todos podemos hacer daño. El matiz, viene si ese daño es intencionado o no.

Mi silencio creo que habla por sí solo.  Si no... Vide cor meum

Y si alguna vez he hecho ese daño... agacho mi cabeza y pido perdón poniendo ese estúpido corazón en mi mano.

Vide cor meum..... Mira mi corazón.

Vide cor tuum ..... Mira a tu corazón.

 

Cinco meses después.... puedo volver a oír esta música sin que me cause dolor.

2 comentarios:

Lobo dijo...

A veces no queremos mirar, nuestro corazón o no queremos escucharlo, pero eso es imposible, el corazón se termina imponiendo a la razón.
Yo muchas veces he creido, que el mio nunca mas funcionaría , pero aún sigue ahí dando por culo, bendito corazón que fácil e insulsa sería la vida sin él.

emperatriz dijo...

Mirar mi corazón?
Mirar el tuyo?
Prefiero las miradas que van dirigidas directamente al Alma, porque en momentos de oscuridad como este, el corazón se asusta y se esconde.